HISTORIAS DE AMOR A UN SOLO CLICK

Decía Salinger en su relato El corazón de una historia quebrada, que Justin Horgenschlag (el protagonista de esta ficción) se cruzaba a diario aproximadamente con​ ​60 mujeres a las que nunca antes había visto.

Por tanto, en los cuatro años que llevaba viviendo en Nueva York, la cifra ascendía a nada menos que​ 75.120 mujeres. De estas, unas 500 le ​habían resultado​ razonablemente atractivas y que sólo 100 de ellas​ lo eran realmente. Sólo 25 podían haberle suscitado admiración. Y que de sólo una se enamoró a primera vista.

Los cálculos no fallan: 0,00001331 es la probabilidad de que ​el flechazo ocurra. Pero, ¿qué hubiese ocurrido si, después de cuatro años, y tras enamorarse a primera vista de una mujer, Horgenschlag no hubiese sido correspondido por la elegida?

Hace poco menos de una década, tendría que haber tirado de agenda, tener más vida social y quizá hasta cambiar su corte de pelo. Pero en pleno 2015 esperar pacientemente cuatro años a que aparezca tu media naranja se ha convertido en una utopía. Nos hemos vuelto impacientes, más exigentes, demandamos inmediatez para cualquier aspecto de nuestra vida y encontrar pareja se ha convertido en un proceso similar a descargar un ebook o hacer la compra online.

La constante evolución del universo online ha supuesto un cambio en la forma de relacionarnos.

Todo empezó a mediados de los noventa, con el nacimiento de foros y chats, en los que incluso los más tímidos podían dar rienda suelta al ligoteo bajo perfiles falsos y evitando el tan sufrido momento de romper el hielo cara a cara.

Pero el verdadero auge ha llegado en los últimos cinco años gracias a los smartphones​,​ a juegos como World of Warcraft y al boom de aplicaciones como Meetic —con más de 42 millones de usuarios registrados en 12 países— eDarling, be2, Badoo, Grindr, Tinder, Skout… (la lista es interminable).

Conocer gente ahora puede ser sólo un proceso de minutos, desde el sofá de casa, sin necesidad de arreglarse y con la ventaja añadida de la geolocalización. El romance ​2​.0 está en auge. Quienes lo han vivido en primera persona defienden que no tiene nada que envidiar a los métodos más tradicionales de entablar relaciones y que en absoluto está carente de interacción social. Y todo, a un click. ¿Quién se anima?

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