“¿CENARÁ USTED SOLA?”

Estamos por todas partes. Somos los que en el cine piden el tamaño pequeño de palomitas y aún así les termina sobrando la mitad; los que no llaman a nadie cuando quieren irse de compras; los que escogen la butaca individual en los Starbucks; los que sacan solo una entrada para los conciertos…

A los introvertidos nos encanta estar solos. Por mucho que los camareros se empeñen en poner cara de “pobrecito” o “pobrecita” cada vez que nos ven un jueves noche ocupar la mesa más pequeña del restaurante con nuestro iPhone como única compañía. Y si, siendo mujer, la mesa del restaurante se transforma en la barra de un bar y lo que pedimos es una cerveza la lástima a nuestro alrededor se convierte en infinita. “¿La acabarán de dejar plantada?”, “¿no tendrá amigos?”, “¿será el día más triste de su vida?”, “¿estará a punto de suicidarse?”. Adivinamos estas preguntas tras las miradas de misericordia que se clavan en nosotros. ¡No nos pasa nada, tranquilos!

Los introvertidos hemos estado mucho tiempo pasados de moda. Hemos sido los “raritos” de la clase. Eso nos ha ocurrido por nacer en la época equivocada, donde el culto a la personalidad abierta y dicharachera ha cotizado al alza en la fiebre del business. Pero algo está cambiando. El otro día me topé en una librería frente a frente con el libro El poder de los introvertidos en un mundo incapaz de callarse, de Susan Cain. Anteriormente ya había leído análisis sobre el tema, como este genial artículo de Huffington Post con el que me lo pasé pipa descubriendo que soy el arquetipo de mi especie o los 23 signos inconfundibles de una persona introvertida, que no podría haberme definido mejor. Han tenido que pasar más de treinta años para descubrir el porqué de mi odio a comentar el tiempo en los ascensores…

Un tercio de la población somos introvertidos (no confundir con tímidos, no tiene nada que ver). Y, visto lo visto, parece que nos vamos a poner de moda. Un gran dilema porque una de las características de los introvertidos es justo que no seguimos las modas. Ufff… ¡A ver cómo resolvemos semejante conflicto existencial!

2 Comentarios

  • Cristina dice:

    Gracias por seguirnos, Carmen. Comentarios como el tuyo nos hacen mucha ilusión a todo el equipo! Un abrazo introvertido 😉

  • Carmen dice:

    Que cool es vuestro Blog!!! No puedo parar de leerlo!! ¡Vivan los introvertidos! Soy fiel seguidora de tus posts! se ve que eres una persona con mucho mundo interior.

    Un saludo desde Albacete

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